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El origen de la servilleta y Leonardo Da Vinci.


"La costumbre de mi señor Ludovico de amarrar conejos adornados con cintas a las sillas de los convidados a su mesa, de manera que puedan limpiarse las manos impregnadas de grasa sobre los lomos de las bestias, se me antoja impropio del tiempo y la época en que vivimos. Además, cuando se recogen las bestias tras el banquete y se llevan al lavadero, su hedor impregna las demás ropas con las que se lava". Leonardo Da Vinci.

Cocó
En el siglo XV, Da Vinci trabajaba en la corte de Ludovico Sforza, Duque de Milán. El duque era además su mecenas y confiaba plenamente en sus ideas e inventos.

Debido a sus labores en la corte, Leonardo presenciaba los grandes banquetes que se celebraban en el castillo y observó que el comportamiento de los comensales en la mesa eran impropios y bastante antihigiénicos. La costumbre impuesta por su mecenas de atar conejos a las patas de las sillas y usar el pelo de éstos para limpiarse las manos le resultaba totalmente desagradable, pero esto no era lo único que atentaba contra sus buenas maneras:

"Tampoco apruebo la costumbre de mi señor de limpiar su cuchillo en los faldones de sus vecinos de mesa. ¿Por qué no puede, como las demás personas de la corte, limpiarlo en el mantel dispuesto con ese propósito?".

Sin embargo, no todos se comportaban como el duque. Su esposa, Beatrize D'Este, mantenía maneras mucho más educadas, tal y como lo refleja Leonardo en el siguiente pasaje:

"Mi señora Beatriz tiene costumbres más delicadas: usa guantes blancos en sus manos y se los cambia tres veces en cada comida. Yo desearía que todos fueran como ella".

Leonardo necesitaba encontrar una solución al tema, y la encontró. Las malas costumbres de Ludovico tenían los días contados.
Da Vinci, después de unos cuantos bosquejos, tomó los paños que se utilizaban a modo de mantel y los hizo más pequeños, con diferentes diseños y terminaciones. Era el nacimiento de la servilleta¹.


"He ideado que a cada comensal se le dé su propio paño que, después de ensuciado por sus manos y su cuchillo, podrá plegar para de esta manera no profanar la apariencia de la mesa con su suciedad. ¿Pero cómo habré de llamar a estos paños? ¿Y cómo habré de presentarlos?".

Wilson
Pietro Alemanni, en sus informes a la "Signatura de Florencia" hace una alusión a la nueva creación de Leonardo:

"Como sus señorías me han solicitado que les ofrezca más detalles de la carrera del maestro Leonardo Da Vinci en la corte del señor Ludovico Sforza, así lo hago. Últimamente ha descuidado sus esculturas y geometría y se ha dedicado a los problemas del mantel del señor Ludovico, cuya suciedad -según me ha confiado- le aflige grandemente. Y en la víspera de hoy presentó en la mesa su solución a ello, que consistía en un paño individual dispuesto sobre la mesa frente a cada individuo destinado a ser manchado, en sustitución del mantel".


Cuando Leonardo colocó estos paños por primera vez en la mesa se dió cuenta que
ningún invitado sabía qué hacer con él. Algunos comensales los utilizaron para sonarse las narices, otros se sentaron sobre él, había quienes los lanzaban como si fuera un juego y otros lo utilizaron para envolver las viandas que guardaban en sus bolsillos. Cuando terminó el banquete, el mantel quedó tan sucio como siempre y Leonardo confesó a Pietro Alemanni la preocupación de que su invento no llegara a ser tan práctico como él pensaba.

Sin embargo, y a pesar del poco uso que inicialmente se le dió al paño, esto no perduró en el tiempo. La servilleta terminó extendiéndose por todo el mundo, siendo en la actualidad de uso popular en la mayoría de los hogares.


Escucho "Fly Me To The Moon" interpretada por el magnífico Frank Sinatra. La encuentran en mi Playlist XV de Spotify.

Las noticias de hoy dicen que en mi país extenderán la cuarentena algunos días más.
Sigamos cuidándonos.
Cariños
Agustina.










¹. Aunque hay referencias de otras épocas en cuanto al origen de la servilleta, los intentos no fueron utiles pues durante muchos siglos después los comensales seguían limpiándose en los manteles, pieles de animales y otros elementos (por ejemplo, unos lienzos de tela que se colgaban de las mesas).

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