24.6.11

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Objeto Museístico: El cigarrillo de Jean Paul Sartre

Actualmente, en diversas partes del planeta, las leyes antitabaco están a la orden del día. Para algunos son leyes fascistas, para otros, leyes que salvan vidas.



De esta forma, en Francia se armó un gran debate en torno al famoso cigarrillo de Jean Paul Sartre. Veamos.


Desde 1991 hay una ley francesa que prohíbe la publicidad directa o indirecta del tabaco. La cuestión es que la severidad de esta ley llegó a tal punto que modificaron imágenes documentales de algunos de los iconos más importantes de la cultura francesa. Así es como bajo el reinado de esta norma se modificaron fotos de Jacques Tati, Alain Delon o del propio Jean-Paul Sartre (me imagino que para el escritor debe de ser muy duro la inmortalidad sin cigarrillos).


La pregunta es la siguiente: ¿Qué tan inconveniente es mostrar el cigarrillo de Jean-Paul Sartre y de otros íconos culturales franceses en tiempos de combate al tabaquismo?.

Esta pregunta se transformó en un problema político en Francia después que un diputado socialista, Didier Mathus, propusiera, mediante un proyecto de ley, modificaciones a la actual norma antitabaco francesa (es decir, exceptuar las imágenes culturales o de valor histórico de las publicaciones que rigen para la propaganda del tabaco).

Mathus también sostuvo que debido a esa ley, el servicio de transportes públicos parisino RATP modificó, en el año 2009, una imagen célebre para promocionar una retrospectiva de la obra del director de cine y comediante Jacques Tati.
La pipa que llevaba en la boca el famoso personaje de Tati, "Monsieur Hulot", mientras conducía una bicicleta, fue cambiada por un molinete amarillo.



En el caso de Alain Delon, el cigarrillo que fumaba en una fotografía suya de 1966 fue eliminado cuando la imagen fue empleada para una publicidad de perfume, también en el año 2009.

Y como si fuera poco, a Jean-Paul Sartre, se le desapareció, casi como por arte magia, un cigarro que mantenía entre los dedos en la fotografía que sirvió de cartel -y de primera página del catálogo- de una exposición organizada por la Biblioteca Nacional francesa en 2005.


El incidente dio paso a un titular ingenioso del periódico Libération de su tiempo: "El infierno es... el pitillo" (el autor de “Las palabras” fumaba Gitanes; ya en vida, Simone le escondía el tabaco y el vino, aunque no las mujeres. A pesar de ser extremadamente feo y bisco, seducía a cuanta femina se le cruzaba en el camino. Cuenta una escritora sartreana que Beauvoir anotaba en su diario los encuentros furtivos con las amantes y consentía que él practicara el concubinato. El infierno no eran sólo los otros, sino la misma compañera que le escondía sus inseparables cigarrillos).

Sigamos. Otro caso bastante sonado fue el del escritor y ex ministro de Cultura André Malraux que también se le eliminó el cigarrito que tenía en una célebre fotografía que le hizo Gisèle Freund y que sirvió de modelo para un sello de 1996.


Pero bueno, la cosa no terminó acá, pues los que también pusieron el grito en el cielo fueron los grupos anti-tabaco ya que advirtieron que el cambio iba a perjudicar las políticas de salud pública y beneficiar a la industria del cigarrillo, que buscaría aprovechar la "excepción" cultural para publicitar sus productos (el que tampoco se quedó callado fue Claude Evin, ex ministro socialista de Salud y autor de la ley de 1991, pues denunció que el cambio planteado respondía a "una manipulación de la industria del tabaco pero también de los profesionales de la publicidad").

En fin. El diputado escuchó las reiteradas críticas y retiró el proyecto, bajo promesa del gobierno francés de tomar medidas para proteger el patrimonio artístico y cultural del país sin retroceder en la lucha contra el tabaquismo.


Por último: Queridos míos, quería contarles que el tema del día de hoy no fue casual. No es mi estilo dar clases de moral, ni mucho menos, pero hace un tiempo que no posteo pues tuve un principio de neumonía y bronquitis aguda que se me complico debido al cigarrillo. Ahora ya estoy fantástica, pero la neumonóloga me ha prohibido volver a fumar. Ya hace 15 días que no toco un cigarrillo, y aunque es verdad que me la paso llorando, estoy muy nerviosa, me como todo lo que encuentro en el camino y veo gente muerta por todos lados (jeje), sé que si sigo por este camino voy a poder vencer este vicio tan nocivo para la salud.

Pd. Si el día de mañana ven alguna foto mía con un cigarrillo en la mano, no la modifiquen, ni la retoquen, ni nada por el estilo. Fueron épocas de glamour...

Adieu!.

8 comentarios:

ANTONIO CAMPILLO dijo...

La censura es capaz de superar a la muerte.
Creo que van a proponer quitarle el cigarrillo, fotograma a fotograma, a Humphrey Bogart en todas sus películas. Es interesante este oficio. Podríamos denominarle censurador del más allá funcionario del más acá.
Las leyes redactadas por los hombres para otros hombres, a veces, alcanzan cotas de estupidez tan severa que debería impedirse su famosa aplicación retroactiva.

Aguda observación y pregunta sin respuesta, Agustina.

Un abrazo.

OPin dijo...

Glamour aparte he fumado durante muchísimos años y he dejado el vicio casi la misma cantidad de veces. La última hace tres años. El no ver ni oler gente fumando ha sido maravilloso para mantenerlo lejos de mí. Sin embargo recuerdo cuando los estados incitaban a su consumo porque ganaban con el impuesto aplicado a la marquilla. Cuando la inversión en salud superó a la ganancia, de improviso, todos luchan contra el consumo de tabaco. Lo celebro y no me molesta que alteren las fotografías para evitar la imitación glamorosa de éste vicio, me molesta que ahora en cine y televisión se promueva el consumo de marihuana que en definitiva es otro tipo de tabaco,con otros efectos secundarios.

Perdón por el comentario tan largo...me fumé...

PACO HIDALGO dijo...

Como gran fumador, me ha encantado la entrada y la comparto totalmente; ay, el gran Sartre...
Aprovecho para saludarles y despedirme por un tiempo; aquí es ya verano y hay vacaciones, y desaparezco por dos meses, sin internet ni ordenador ni nada. Así, que nos volveremos a encontrar en septiembre. Un cordial saludo.

Loli Salvador dijo...

Querida Agustina, vengo a ver tu blog en esta tarde de domingo para decirte que he dejado un premio en mi blog para ti, si lo deseas es tuyo.
Leo tu entrada y recuerdo a Sara Montiel cantando: "fumar es un placer, genial, sensual....". yo también tengo un par de entradas sobre el tabaco, una ley que en España estamos llevando al límite, parece una caza de brujas, dicen que debido al elevado coste que representa para la sanidad pública, los enfermos de cáncer de pulmón.
Un abrazo y buen domingo

MariluzGH dijo...

Pues te felicito por los 15 días... yo llevo desde el 27de diciembre de 2008 (no quiero olvidar la fecha) por propia iniciativa -casi por gastarme una broma- y llevando en el bolso la misma cajetilla con los últimos cigarrillos que quedaban, por si me daban ganas de fumar no tener un ataque de ansiedad... nada ocurrió y aquí sigo sin molestarme que fumen a mi alrededor, sin fumar -aunque apetezca- y por si te sirve de algo, yo encendía casi dos cajetillas y fumaba realmente más una y media... así que repito: FELICIDADES y adelante que tú puedes (nuestros queridos niños lo agradecerán también) ;)
Me alegro de que estés bien de la neumonía ¿porque ya estás bien no?

¡¡ánimo, grande!!

xixe dijo...

Difícil tema, sin embargo, el cigarrillo mata. Esa es la realidad y tal vez se requiere adaptación a los tiempos que corren. Eran tiempos distintos y no había escritor que no se jactara de fumar y ser alcohólico, sin embargo eso no significa que eso fuera lo correcto. Saludos.

Trecce dijo...

Estamos en un mundo de hipócritas.

El Escritor dijo...

Exploro y exploto!.

Muy bueno..

Saludos