13.12.10

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Personaje Museístico: Roy Sullivan, el hombre Pararrayos

Diariamente se desatan en el mundo unas 44 mil tormentas que producen una media de 8 millones de rayos. Según la revista National Geographic, las probabilidades de que 1 de estos rayos caiga sobre nuestra mollera es, aproximadamente, de 1/60000 (más o menos la misma probabilidad de ganar el Loto jugando todos los días). Sin embargo, anualmente se registra la muerte de unas 1000 personas calcinadas por ellos.

Continuemos. Si de por si es difícil que nos caiga encima un rayo, entonces las probabilidades de que nos pase en 2 ocasiones es prácticamente nula y así continuamos de forma exponencial hasta calcular la probabilidad de que un rayo caiga sobre nosotros en nada más y nada menos que 7 ocasiones. En este caso, la probabilidad es de 1 entre 320 septillones o lo que es lo mismo, un 320 seguido de 24 ceros.

Lamentablemente esto es lo que le sucedió a Roy Sullivan, que figura en el libro Guinness de los récords por ser la persona que más veces ha recibido el impacto de un rayo y que, curiosamente, no murió por esta causa. En realidad, y para ser más precisa, su encuentro cercano con rayos aumenta hasta en 9 ocasiones, pero en 2 de ellas no fue él quien lo recibió, sino la persona que se encontraba a su lado. A continuación la historia.


Roy Sullivan nació en 1912 en un pequeño pueblo de Virginia. Ya de pequeño tuvo su primera experiencia con los rayos puesto que mientras se encontraba en el campo trabajando con su padre, éste recibió un rayo que impactó en el machete que usaba para segar el trigo. En esta ocasión no les sucedió nada grave a ninguno de los 2.

En 1942, Sullivan trabajaba como Guardabosques en el Parque Nacional de Shenandoah, en Virginia. Estando en la torre de vigilancia se desencadenó una tormenta eléctrica y Roy recibió un rayo que entró por su pierna y salió por el dedo gordo de su pie.
Tras 2 décadas de descanso, en 1969 mientras conducía su camioneta descapotable le cayó otro rayo que, aparte de quemar sus cejas, le hizo perder el conocimiento y accidentarse, aunque no fue demasiado grave la cosa. A partir de aquí, la seguidilla de rayos en su cuerpo fue digna de Ripley.

Un año después, en 1970, cuando se encontraba en la puerta de su casa, se vio nuevamente alcanzado por otro rayo que le provocó quemaduras en un hombro.
En 1972, estando Roy trabajando en la oficina de los Guardabosques, un rayó entró por una de las ventanas y le chamuscó literalmente toda su cabellera.
Cuando aún el pelo no le había crecido del todo, en 1973 otro rayo lo alcanzó mientras manejaba y volvió a quemarle toda la cabellera. En esta ocasión Roy iba preparado y pudo apagar el fuego con el agua de una cantimplora que, ya acostumbrado, llevaba por si las moscas…

Ya cosa de no creer la mala suerte de este buen hombre, en 1974 otro rayo le cayó encima cuando se encontraba paseando por el campo junto a su esposa. En este caso, el rayo impactó en uno de sus tobillos.
Finalmente, en 1977, mientras se encontraba pescando en un lago, otro rayo impactó sobre él pero en este sí que tuvo que ser hospitalizado con graves quemaduras en el pecho, estómago y piernas.

A raíz de todo lo sucedido, Roy Sullivan cayó en una terrible depresión. En el lugar donde vivía se lo conocía como “El hombre pararrayos” y, como es lógico, nadie quería estar demasiado cerca de él. La gota que colmó el vaso fue un último rayo que impactó en el tendedero mientras su esposa colgaba la ropa, razón por la cual hasta su señora acabó separándose de él, y Roy, ya desesperado y desolado, terminó suicidándose, en 1983, con su arma reglamentaria.

Actualmente todavía se desconoce el motivo del porqué algunas personas como Roy Sullivan atraen de este modo a los rayos.

Otro caso más reciente de hombre pararrayos es el de Jorge Marquez, que por el momento lleva 5 impactos, pero todo indica que seguirá sumando…


Adieu!.

6 comentarios:

OPin dijo...

Todo muy lógico :D , el hombre se salva de cuanto rayo le manda el Señor a él y a sus allegados y como falla en todos sus intentos, Roy, como hombre religioso que era, se pega un tiro.
En mi país cuando nos pega un rayo no hay segundas oportunidades. ¿Será que Dios tiene mejor puntería por el sur?
A mi me suena que "Rayo" es la marca de una bebida espirituosa que le caía muy mal.
Excelente post y disculpa la humorada.
Cariños.

sonoio dijo...

me encantan las tormentas eléctricas... y pensando en el hombre pararrayos... !qué parecido es gene hackman!


un beso agustina

Drywater dijo...

Entonces no me va a tocar la loto, ¿no?

Agustina Tula Saborido dijo...

Querido Opin:

Siempre pero siempre me haces reir como una condenada!!!. Pero lo que más me gusta de tus cometnarios es que fuera de toda broma tienen mucho de cierto!!.
Un cariño muy especial!!!!

Sonoio:

Lei tu comentario y obviamente me fije en la foto... es verdad!! es iguaaaal!!! jajajaajaj.
Pobre Gene!!!!
Besos y abrazos!!

Drywater:

Sabes que? el mismo día que publiqué este post un hombre de mis pagos, Adrogué, se gano el Quini 6. Ese si que va a pasar unas muy felices fiestas!!! ( se ganó unos $10 palitos verdes).
Cariños!!!!!

Javier dijo...

Gente con chispa xD leiste la ley de Murphy? Estos son los casos que demuestran que se cumple xD

Nenina dijo...

oh pobre hombre!!! quizas fue su Karma...? anda a saber, pero si a mi marido le pasara... yo no lo dejaría salir nica con los niños!! y yo caminaría a una distancia segura :P

es un tanto tragicomico...bueno, no para el claro. pobre
saludos y muy buen post!!
Nenina