15.12.09

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Museo del Papel Higiénico

Como si fuera tema tabú, o careciera de facultades vitalistas, el papel higiénico ha sido un objeto excluido de todo tipo de charlas de trabajo, de sobremesa, familiares y sociales (su imponente elocuencia hace que las palabras sobren y la complicidad de los pudorosos reunidos obra como una conspiración para evitar mencionarlo. Pareciera que traerlo a colación es un acto de total vulgaridad y repulsión. Pareciera que el papel higiénico fuera un objeto decorativo “demodé” que acompaña a los toilettes, y que, por supuesto, nadie usa. Y claro, nada más alejado de ello).
Su función desborda la obviedad y su significado (que es difícil apartarlo de nuestra mente) rebasa cualquier propósito de reelaborar una interpretación personal.
Blanco como la nieve, celeste como las nubes, verde como el pasto, rosa como las mejillas, con perfume a jazmín o no; con flores estampadas o simplemente liso, el papel higiénico no siempre fue como lo conocemos ahora.

En la antigua Roma se practicó el hábito de la limpieza “intima”, que hoy se asocia con el uso del papel, con una esponja amarrada a un palo y sumergida en un balde o cubo de agua salada. La misma, que estaba a disposición en los baños públicos, era utilizada y compartida por los usuarios con la que se "refrescaban" sus zonas luego de hacer sus necesidades.


Durante los comienzos del siglo XIV (Dinastía Yuan), se tiene constancia que en la ciudad de Zhejiang había una producción anual de papel higiénico por una cantidad de diez millones de paquetes. Durante la Dinastía Ming (1368-1644 d. C.), se registraron 720.000 hojas de papel higiénico para el uso general de la corte Imperial en la capital de Beijing (a partir de los registros de la Oficina Imperial de Suministros -Si Bao Chao- también existen datos documentados del uso que hacía la familia imperial del emperador Hongwu, donde se consumían 15.000 hojas especiales de tejido suave y cada hoja de papel higiénico fue incluso perfumado).
Los colonos norteamericanos prefirieron utilizar las mazorcas de maíz hasta bien entrado el siglo XVIII (en zonas costeras prefirieron las conchas marinas, y en islas como Hawai la variante local eran las cortezas de coco).
En las zonas rurales encontraban muy útiles los libros y revistas de toda clase (el almanaque del agricultor venía con agujeros para una rápida acción de "lea y limpie". Los catálogos de grandes almacenes, como Sears, no tenían desperdicio). Cuando en las salas de las casas los diarios se volvieron moneda corriente, a principios del siglo XVIII, pronto se hizo del salón de baño su "segundo hogar". Sin embargo, el público perdió "interés" en los años 30, cuando las tiendas comenzaron a editarlos en papel satinado. Aquello, dicen algunas fuentes, fue motivo de queja.

En 1857, el neoyorquino Joseph C. Gayetty lanzó al mercado, bajo el llamado publicitario “un artículo completamente puro para su higiéne” lo que él denominó “Papel Medicado Gayetty ". Así nació el moderno papel higiénico, que en aquel entonces consistía en hojas de papel manila sin blanquear, marcadas al agua con el apellido del inventor. Sin embargo, el éxito comercial no acompañó a aquella iniciativa, y el papel higiénico de Gayetty tuvo una precaria venta.
En Inglaterra, el fabricante Walter Alcock intentó lanzar su propio papel higiénico en 1879; en vez de fabricarlo en hojas sueltas lo hizo en rollos de hojas para ser arrancadas, separadas por líneas de perforación. Sin embargo, su iniciativa chocó con el puritanismo inglés de la época, al que no le parecía conveniente ver semejante producto en los estantes de las tiendas.

Los fallidos intentos de Gayetti y Alcock fueron, finalmente, superados por los hermanos estadounidenses Edward y Clarence Scott. Cuando en 1890 la compañía Scott puso los rollos a la venta, le causaba tanta vergüenza aparecer asociada a “una cosa como esa” que decidieron no poner su nombre en el paquete (milagrosamente el pudor fue vencido gracias a las increíbles ganancias que los rollos comenzaron a dar). Los Scott se llevaron el honor de obtener el triunfo comercial de los rollos de papel higiénico introduciendo una marca que aún hoy se comercializa activamente.

Si se quedaron con ganas de saber más sobre la historia del papel higiénico pueden visitar el Museo Virtual del Papel Higiénico.
Este museo nos cuenta la historia y evolución del rollo del papel higiénico, y también sobre algunas curiosidades del mismo (lamentablemente la página sólo se encuentra en inglés).


Concluyo con la siguiente pregunta:

¿El papel higiénico debe colocarse de la forma “A” o “B”?.



Adieu!!.

14 comentarios:

Fernando Bonatto dijo...

Muy instructivo su post,aunque me queda la duda acerca de cuales eran o son los elementos de limpieza utilizados por los habitantes de desiertos como los de Arabia ,Sahara ,etc,adonde las hojas abundan tanto como el talento en mis textos.
Puede que sea la razon por la que el Profeta Mahoma,Alabado sea su nombre ,indica utilizar la mano izquierda para esto debido a que es la que no se lleva a la boca
Igualmente me queda la duda con los esquimales porque eso de usar hielo es medio ...
no se como decirlo,medio frio digamos

el viajero impresionista dijo...

Insólito y sorprendente. Puedo contar que en ámbitos castrenses se oye frecuentemente la expresión "...y que nadie olvide el papel de combate", el cual es mimado dentro de las mochilas para cumplir su cometido llegado el caso...

Matha Burroughs dijo...

El Ayatollah Khomeini mandaba limpiarse con una piedra. Al menos así lo leí alguna vez en Humor Registrado, y no era chiste, lo habían sacado de un libro Khomeini.

joselop44 dijo...

No sabía que se remontaba tan atrás la historia del papel higiénico. creía que hasta hace poco se limpiaban con alguna piedra.
La cara b
Saludos

AGUSTIN dijo...

Es de las entradas para aplaudir! Un invento que salió para el cu!!!

yoli dijo...

muy interesante...

Anónimo dijo...

Nunca me fije como pongo el papel higienico!!!, creo que de la forma A.
Buenisimo post!!.
Pablo.

Ana Gonzalez dijo...

Ja, ja, ja, lo de los romanos y la esponja atada a un palo, uff y todo el mundo limpiandose con la misma. Oye que adelantados los chinos. A Matha le digo que en la Andalucia de los años 30, la gente rural, tambien se limpiaban con una piedra los que hacian sus necesidades en el campo.

Muy buenos tus articulos, muy documentados y amenos.

Mathilde dijo...

Excellent ! Vous êtes la reine des sujets extraordinaires !
Passez une bonne journée, encore j'imagine, pleine d'idées incroyables !

Cayetano dijo...

Muy interesante y sobre todo "higiénico" el post.
Un saludo.

Jediael dijo...

Definitivamente la opción correcta es la A. Y digo esto con la autoridad que me conceden varios experimentos.
Lo que pasa es que de la forma B, al tirar desde abajo el papel no existe un punto de apoyo que permita cortarlo de manera fácil, por el contrario hace que lo puedas jalar hasta el inifinito, no osbtante la posición A facilita muchísimo más su corte. Es cuestión de prueba y error.
Saludos y de nuevo gracias por aportar nuevos temas de conversación!
;)

Suky Snoobs dijo...

Después de lo contado hay verdaderos avances en la humanidad tales cono el higiénico papel sanitario ¿sin pequeñeses como esas(relativamente hablando),donde estaría nuestra "civilización"?,gracias a dios que existe tal invento,¡¡ufff!! hojas,piedras,esponjas con una vara ¡Mein Gott!.
Ahora pienso en otros inventos que en verdad nos han ayudado escobas,destapacaños,cepillo dental,etcétera,¡pero no! tenían que llegar las computadoras.Es broma todo avance es bueno siempre y cuando lo sepamos utilizar.

RMC dijo...

Interesante post, con buena fotografia y texto, un placer
pasar a leerte.

Deseo tengas una feliz semana
Felices fiestas
Feliz Navidad
RMC

Ramón dijo...

Tuvo un jefe que decía que los oncólogos somos como el papel higiénico. Cuando se nos necesita, se recurre a nosotros con premura, y parece que somos el centro del universo. Pasado el apretón, ni se acuerda nadie de nosotros.
Brillante blog
Feliz todo
Ramón